Una separación necesaria

Una separación necesaria

martes, 12 de julio de 2016

CAPÍTULO 9



                                                -LA VERDAD DESNUDA- 


Los rayos del sol de la mañana se filtran por las ventanas hacia  la cama de Rebecca. En ciertas ocasiones los haces de luz le hicieron concebir  patrones únicos en los numerosos vestidos que Rebecca ha diseñado. Comienza a revolver entre ellos y elige el vestido negro con las franjas en los hombros. Repasa con los dedos por los bordes mientras se sienta en la cama. - El favorito de Marlene.-  Exterioriza su pensamiento y lo coloca a un lado. Rebusca en el armario hasta encontrar un par zapatos con tacones de aguja negros para que hagan juego con el traje. A continuación se prepara para acudir al desayuno. El castillo lo han decorado el día anterior con arcos de flores, cintas en la escalera. Adornos en la gran sala donde se hará la recepción y  se celebrará el ágape. 

Rebecca se adentra por el pasillo hasta el comedor. 
- ¡Buenos días condesa!-
Justus saluda feliz.
– ¡Justus! ¿Por qué estás tan feliz?- Le pregunta con una sonrisa.
- Me encantan las bodas condesa y seguramente esta será la última.- Bromea mientras le sirve el café. - Ahora, si me disculpan, tengo muchas cosas que hacer.- Ella le agradece el comentario.
- ¡Gracias Justus.- Rebecca se acerca a Tristán.  Ambos se asoman a la ventana para contemplar el lugar donde se ha colocado la glorieta para la boda sobre el césped. Tristán mira a Rebecca.
- Espero que nuestro hermano sepa lo que está haciendo. Voy a necesitar una copa antes de que llegue.-  Añade, ambos se echan a reír, es algo que no han compartido en un largo tiempo. Tuvieron mucha tensión y conflictos en relación con el bienestar de la Lahnstein y de su imperio. Los dos últimos años han sido un regalo, bienvenido por ambos, Rebecca ahora Jefe Diseñador y Tristán en el timón del Banco Lahnstein. Ambos han madurado mucho. Ansgar ya no es la amenaza que fue en el pasado, Elisabeth le trasladó a la sección forestal, lo que le obliga a pasar gran parte de su tiempo en el extranjero, en Canadá. Sebastián se mantiene como Abogado de la familia, es el encargado de supervisar los proyectos empresariales de LCL y ayudar a Elisabeth.
- Seguramente Sebastián no ha pensado en esto.- Tristán comenta sabiendo que Tanja es aún una espina en su zapato. Rebecca escucha con atención lo que está expresando.  
- No puedo estar más de acuerdo contigo, pero ¿Qué hacer? Él es el padre de Emma y a su manera, extraña, se aman.- Rebecca habla con realismo. Tristán le coloca su brazo alrededor del hombro.
- Me alegro de que nosotros no estemos atrapados.- Rebecca apoya la cabeza contra su brazo. Tristán agregó vodka al refresco. - Creo que la elección de Elisabeth fue la mejor decisión para esta familia. - Rebecca ríe.
- ¿Vodka-  Pregunta. – No son las diez todavía. ¿No es temprano para empezar a beber? -Tristán sonríe.
- ¡Mi hermana pequeña!-  Dice, mientras se eriza el pelo con la mano.
- Elisabeth hizo lo correcto escogiéndote, Tristán. Sobre todo cuando murió nuestro padre y toda la agitación que nos rodeó. Casi perdemos el castillo, “nuestra casa"-  Enfatiza racionalmente. Tristán la mira.
- Podría haberte elegido a ti.- Le recuerda, ella suspira con una sonrisa.
– Moda y  diseño es todo lo que realmente me importa.- Se sientan a la mesa y empiezan el desayuno. -Todo ha salido bien. Nunca me importó que se arrastrasen los asuntos de la familia. He trabajado duro y he tenido que lidiar con una gran cantidad de angustia en lo que se refiere a Tanja.- Le cuenta Rebecca terminando su desayuno. Tristán se vuelve hacia ella.
- Debería estar feliz de que ella se quede fuera del negocio bancario.- Responde mientras se bebe el resto de su bebida.
- Supongo que has oído que contrató a Marlene como Director de Arte.- Le menciona Rebecca.
- Estoy contento por ella, si eso es por lo que regresó a casa. Pero trabajar con Tanja en una gran posición no será lo mismo que ser la recepcionista.- Expuso Tristán. Rebecca asiente con la cabeza.
- Nunca pensé que volver a verla sería tan difícil, quiero decir que ella se había ido. Ahora vamos a trabajar juntas.- Hace una pausa por un momento.  - ¿Puede ser un desafío?- Murmura apoyando la mano en la mejilla. Tristán mantiene una mirada de asombro en su rostro.
- ¿Qué papel juega Katherine en esto?- La pregunta  impulsa una respuesta a toda prisa.
- Ella es mi novia.- Rebecca contesta moviendo la cabeza.
–Tener a Marlene en LCL no será fácil.- Tristán la pone en la realidad. Ella vacila mirando directamente a sus ojos.
- Katherine no sabe nada de Marlene.- Le aclara a su hermano la situación. Tristán parece perplejo.
- ¿No le has dicho nada acerca de vuestra relación en el pasado?  ¿Por qué? Ella fue tu gran amor.- Le dice. - Hasta que se las arregló para destruirlo.- El tono de Tristán es amable, sin embargo veraz, causándole un nudo en la boca del estómago. - ¡Idiota!- Ella arremetió contra él.
- No necesito recordarte lo que tenías y luego lo destruiste.- Levantó su mirada hacia ella.
- Pero esa es la manera Lahnstein.- Rebecca se siente como acorralada por sus comentarios punzantes. En el fondo es lo que tiene decir la verdad. Debe hacer las paces consigo misma con el fin de seguir adelante y limpiar su conciencia.  Se levanta de la mesa y se despide. 
-Tengo algunas cosas que hacer en LCL antes de esta tarde.-

La ceremonia de la boda está programada para las cinco, en los instantes previos   comienzan a llegar algunos de los invitados que van tomando asiento. Marlene aparece en compañía de Jakob, le deja en la silla correspondiente  y se va a la parte de atrás, donde  encuentra con Tristan, se paran el uno enfrente de la otra. Marlene escanea el lugar lleno de gente buscando cualquier signo de Rebecca. Tristán se acerca a ella y con cortesía le pregunta.      
- ¿Estás buscando a mi hermana pequeña?- Marlene lo mira.
- ¡Olvídame Tristán! - Contesta airada. 
-  Mi hermana es feliz en su nueva vida Marlene, recuerda que… Se recuperó de ti.- Ella le mira desafiante. En ese instante, a espaldas de Tristán, ve a Rebecca acercándose por el pasillo. Marlene se fija en el vestido negro con las franjas en los hombros,  siempre se sintió atraída por lo bella que la encuentra deslizada dentro de ese traje. Sonríe mirando por un momento la perfecta figura de Rebecca, la encuentra preciosa, pero esa mirada de Marlene es  interrumpida por la triste realidad de Katherine. Ellas caminan de la mano y se colocan en la primera fila. Reorienta la mirada sobre Rebecca, una sonrisa se desliza en su rostro, cuando se cruzan sus ojos. Las dos se conectan, la una a la otra por lo que les parecen horas. El corazón de Rebecca comienza a revolotear de forma salvaje en su pecho.
- ¡Rebecca!- Katherine le habla llamando su atención.
- ¿No es hermoso el vestido de Marlene?- Su pregunta rompe a  Rebecca del hechizo.
- ¡Uhhh! Sí, Marlene es hermosa.- Responde ella casi mordiendo la lengua. Katherine sonríe.
- Me refiero al vestido Rebecca.- Se encuentra con la guardia baja y parece hallarse algo… incómoda.
- Katherine tenemos que hablar después de la recepción.- Ella suplicó.
- ¡Ok! Rebecca.- Ella susurra. Los  novios  entran en escena para la ceremonia nupcial. Los invitados guardan silencio hasta que los contrayentes se sitúan en la plataforma. Rebecca se sienta y fija su mirada en Marlene, sólo la aparta cuando ella  percibe esas miradas. Contempla a una Marlene radiante bajo el sol de la tarde. Rebecca nota un brillo especial sobre su semblante cuando el sol de la tarde la ilumina y levanta la mirada, toda la  hermosura de su rostro resplandece espectacular.  
Acabada la ceremonia se hacen los anuncios de la recepción  preparada para después de la ceremonia. Los invitados comienzan a entrar en el castillo. Rebecca espera con paciencia a Marlene al paso de la comitiva, mientras ella se acerca a Jakob le coge de la mano y lo conduce hacia las puertas del castillo. Una mirada de tristeza se instala en la expresión de Rebecca. Katherine se acerca por detrás colocándole sus manos en los hombros.
- ¿Vamos a incorporarnos a la recepción?- Rebecca hace una mueca antes de darse la vuelta.
- ¡Claro!- Logra recomponerse. Entran en la gran sala que está llena de gente donde unos están bailando y otros conversando. Rebecca espía a Marlene mientras baila, la mira con una expresión que hace daño. Katherine se acerca a la barra para conseguir una copa de champán. Rebecca siente esa tensión incómoda que nubla su juicio en numerosas ocasiones. El ver a Marlene con otra persona la sacude hasta la médula.
- ¡Rebecca! Tu champan.- Katherine le da la copa rompiendo su tren de pensamiento.
- ¡Bailamos!- Le pide, deja su bebida sobre la repisa de la chimenea y toma a su novia en los brazos con fuerza. Rebecca apoya la barbilla en su hombro acercándose a Marlene con lentitud mientras baila. Cierra los ojos y luego los abre lentamente para verla justo frente a ella. El corazón comienza a correr por la ansiedad y miedo. Marlene pone sus ojos sobre ella, las miradas se sondean entre sí. Katherine, de repente, coge la cara de Rebecca y comienza a besarla. Marlene se irrita y enfurece, tuerce el gesto mostrando su mal humor cuando contempla impotente ese beso que siente  le están robando. Jakob se detiene en ese  momento.
- ¿Está todo bien? Pareces un poco tensa. - Pregunta sujetando la barbilla con el pulgar y el dedo índice.
- Estoy bien.- Responde.
- Sólo necesito un trago.- Jakob la acompaña hasta la barra. Marlene percibe la presencia y la mirada penetrante de Rebecca a su espalda. Se da la vuelta hacia ella y se da cuenta que la agitación también se refleja en su cara. Jakob entrega a Marlene su bebida, mira hacia adelante y comprueba esa mirada mutua entre ellas. Marlene parece perdida en sus pensamientos. Jakob chasquea los dedos delante de su cara para conseguir su atención.
- ¿Alguien  te hace enojar?-  Le comenta. En realidad está  preguntando sobre la mirada entre las dos mujeres.
- No seas tonto.- Sus ojos siguen a Rebecca que sale por las puertas francesas de la gran sala al patio con cara de angustia.    
- ¡Disculpa Jakob!-  Se acerca a las puertas y  observa como Rebecca recoge su rostro entre las manos. Katherine aparece en escena de la nada y Marlene se detiene en su carrera hacia Rebecca. Espera a la sombra de las cortinas y escucha la conversación.  
- ¿Está todo bien, Rebecca?- Katherine pregunta con cautela.
- ¡No!- Levanta la cabeza para hablar.
- Katherine, por favor escucha con atención lo que tengo que decir, hay cosas de mi pasado que necesitas saber.- Rebecca comienza a pasearse. 
- Últimamente has estado preocupada y totalmente distraída ¿Qué te ocurre?-
Le dice Katherine que trata de abrazarla. Rebecca da un paso atrás manteniendo la distancia y la deja con los brazos extendidos.
- Realmente lo que necesito, es que escuches.- Rebeca hace una respiración profunda. - Se trata de Marlene.- Comienza a hablar.         
- ¿Marlene?- Katherine frunce el ceño de manera extraña.
- Estuvimos juntas una vez, ella era mi novia. vive en…- Rebecca contesta mirándola con tristeza. Katherine está confundida y conmocionada.
- No entiendo, pensaba que ella estuvo casada con tu hermano.- Rebecca negó con la cabeza.
- Se divorciaron. Estaba a punto de casarse con Tristán pero el amor llamó a nuestro corazón. - Katherine interrumpe.
- ¿Enganchada a Tristán? ¿Estabas enamorada de  ella detrás de tus propios hermanos?- Rebecca sintió un adormecimiento, le resulta difícil hablar de ella.
- No creo que esto…- Katherine está furiosa.
- ¿Por qué no me  dijiste esto hace meses? Rebecca ¿por qué?- Katherine se siente impotente, acuna su rostro entre las manos, no quiere enfrentarse a Rebecca. Ella se aparta para justificarse.
- Nunca creí que necesitase decirlo. Siempre pensé que ella se había ido fuera de mi vida para siempre, pero…-   Katherine tira de ella para mirarla.        
- Pero, ¿qué? ¿Aún sientes algo por ella? Me refiero… desde que ella está de vuelta has estado tensa y distante, todo tiene sentido ahora. Tu mal humor, en este tiempo no has querido tocarme.- Se echa a llorar.
- Ella fue mi primer amor verdadero Katherine y siempre vivirá en mi corazón.- Marlene agarra su pecho al escuchar las palabras de Rebecca. Katherine se limpia la cara con el dorso de la mano, algo que necesitaba para obtener un control sobre sus emociones.
- ¿Qué salió mal?- Ella exige una respuesta.
- Hubo problemas, errores...-  La respuesta de Rebecca es vacilante, su voz tiembla. 
- ¿Qué tipo de errores? ¿Qué podría ser tan malo que dos personas que están enamoradas rompan?-  Katherine hace una mueca de angustia.
– Dejé que mi carrera y el negocio se interpusiera entre nosotras. Yo me iba de casa y ella se quedaba aquí en el castillo día tras día sin nada que hacer. Había perdido su voz. Tristán se aseguró de  arruinar su carrera como cantante. Yo estuve demasiado ciega con mi ambición y no noté el dolor y el miedo que tenía.-  Rebecca se detuvo recuperando el aliento.
- Seguramente me podías haber contado todo eso, pero de alguna manera,  no debe ser realmente lo importante de toda la historia.-  Katherine le comenta en un tono insensible.
- Yo era una egoísta y lo que tenía que dar lo di a LCL. Las cosas eran muy exigentes en aquel entonces, yo luchaba para probarme a mí misma mi valía.- Rebecca trató de razonar. – El diseño era mi vida, tenía todo lo que quería. En muchos aspectos, ella trató de hacerme ver que estaba fuera de control, pero en mi terquedad  desatendí mis pensamientos y mis necesidades.-  Empieza a llorar pensando en el daño que había causado Marlene.    
- Ella me amaba incondicionalmente, pero yo todo lo que hice fue quejarme.- Rebecca coge a Katherine de la mano y salen al patio caminando, ella permanece en silencio permitiendo Rebecca hablar de su paz.
- Marlene trabajó en LCL por un tiempo y algunos asuntos causaron discusiones entre nosotras. Vivir y trabajar juntos puede ser difícil.- Rebecca mira a Katherine que observa sentir la sangre subiendo a la cabeza y se da cuenta de lo serio que es lo que Rebecca está contando.
- Los argumentos no causan rupturas.-  Comenta.
- ¡No! No lo hacen.- Rebecca se estremece bajando la cabeza.
- ¿Qué pasó?- Katherine pregunta buscando una respuesta veraz.
- ¡Hice trampas!-  Rebecca le responde con firmeza. Ella sonríe.   
- ¿Hiciste trampa?-  Su mirada es de shock. - ¡No te creo!- Katherine le coge de la mano. - Tu nunca engañarías a alguien, si estás enamorada.-  Ella busca la expresión facial de Rebecca por alguna racionalidad.
– La castigué con mi ira.- Habla en serio.
- Eso es una excusa pobre Rebecca y tú lo sabes. ¿Engañar? ¿En serio? Pero, ¿por qué debería sorprenderme?  Ambas engañasteis a tu hermano.- Katherine le dice en voz alta, viendo la tristeza en el rostro de Rebecca, toca su mejilla con la mano. -Todavía no has contestado a mi pregunta.- Ella tranquilamente imploró.
- ¿Todavía tienes sentimientos por ella?-  Rebecca respira, con la voz entrecortada responde.
- ¡Katherine! Sólo quiero que sepas la verdad, ella es mi pasado y tu eres mi futuro.  Yo quiero estar contigo.- Le habla con sinceridad. - Marlene no me daría una segunda oportunidad, lo intenté, pero fue inútil. Me dolió muchísimo dejarla ir, pero me dijo que tenía que encontrarse a sí misma y eso ha hecho, las dos hemos cambiado.- Katherine la abraza sosteniéndola mientras ella continua llorando. Ahora las sospechas sobre Marlene están sembradas en ella.
- Nunca te pregunté esto antes.-  Rebecca comienza a hablar. - Quiero que te quedes esta noche conmigo, por favor, sé que tienes muchas cosas en tu mente, sé que lo que acabo de decir, no es fácil para me puedas escuchar.-  Ella la detiene.
- ¡Te quiero Rebecca!-  Rebecca sonríe, Katherine hizo un gesto con la mano.
- ¡Muéstrame el camino! – Marlene observa a Rebecca y Katherine mientras se alejan, de repente percibe el golpeteo de una mano en el hombro,  se da la vuelta para ver Jakob, de pie ante ella sonriendo.
- ¿Quien es ella?- Pregunta curioso. - ¡La que está hablando! – Responde lacónica.
- ¿La morena con los ojos marrones grandes, que parece que no puede quitarte los ojos de encima?- Jakob mira su expresión facial. - Ella gemía en voz baja.- Marlene no se oculta.
- ¿Te refieres a Rebecca?-  Responde.
- ¿Ese es su nombre? – Jakob toma aire.
- ¿Qué está pasando Marlene?-  Comienzan a alejarse de la puerta, ella le dice que espere y entran de nuevo en la sala llena de gente. Marlene se acerca a Tanja y Sebastián.
- La boda fue preciosa, pero Jakob se tiene que ir.- Tanja coge una copa de champán de la bandeja del camarero y frunce el ceño.
- ¿Está todo bien?- Marlene pone mirada de disimulo.
– ¡Ya sabes!- Ella susurró.
- ¿Rebecca?- Pregunta Tanja.  La expresión en los ojos de Marlene es prueba suficiente.
- Disfruta de tu fin de semana, nos vemos el lunes.- A Tanja y Sebastian les espera una buena tarde.

Katherine apoya la cabeza en el pecho de Rebecca. La luz de una radiante Luna entra a través de las ventanas reflejando un pálido color en sus rostros. Rebecca está en silencio mirando hacia el techo, como Katherine, tiene en el pensamiento a Marlene.
- ¿Estás despierta?- Katherine susurra presionando sus labios en el cuello de Rebecca. Ella gira la cabeza.
- ¿Qué?- Ella respondió con una voz ronca.
- ¿Es por eso que has querido tomar las cosas con calma? - Pregunta, en un intento de entender el comportamiento de Rebecca. Rebecca exhala el aire con lentitud.
- Cuando te conocí había pasado por muchas cosas. Estaba convencida de que todo lo que salió mal entre Marlene y yo, era por mi culpa. Me pasé la mayor parte de mí tiempo en la negación de lo que había sucedido y que no podría sostenerme. Nunca pensé que iba a conocer a alguien que  me encantaría como ella lo hizo.- Katherine sonríe trazando el rostro de Rebecca con el dedo. - Yo la amaba y la perdí. No quiero poner en peligro lo que tenemos ahora.- Katherine rodó sobre ella.
- Sé que tienes un camino muy duro por delante. Marlene trabaja en LCL y será difícil, pero de alguna manera, creo que ella está ahí por una razón.- Katherine trata de  razonar.           
- ¿Qué quieres decir?- Rebecca pregunta girando sobre su costado.
- Creo que ella se dio cuenta de que lo que tenía es lo que realmente valora, lo quiso desde el principio. Tu misma lo has dicho que no había segundas oportunidades y que al parecer no lo dejasteis  por un capricho.  Ahora de repente ella regresa  para trabajar en el mismo lugar.  Debe tener malos sentimientos.- Katherine expone con severidad.
- ¡Tonterías!- Rebate Rebecca. - Ella parece feliz. Me  pareció que se  está viendo con alguien, un hombre, creo que su nombre es Jacob. Ha estado en Los Ángeles con ella.- Katherine se ríe.
- ¿Un hombre? ¿Y cómo sabes eso?- Rebecca suspira antes de responder.  
– Porque, cuando se fue, es el que le ofreció un trabajo en el teatro. Podemos por favor dejar de hablar de esto. Necesitas descansar.- Rebecca se da la vuelta frente a las ventanas y tira de las mantas sobre los hombros. Las palabras de Rebecca enviaron una chispa de curiosidad a  Katherine. Se queda allí por un momento antes de hablar.
- ¿Ella te lo ha presentado?-  Rebecca arruga la frente.
- ¿No acabo de decir que, yo no lo conozco y nunca lo he conocido?- Katherine acaricia el lado de la cara de Rebecca.
- Estaba pensando, es solo por curiosidad.- Rebecca se movió ligeramente debajo de las sábanas.
- ¡Es tarde! Estoy cansada, no hay realmente ninguna necesidad de que pienses en ella, por favor. ¿Podemos dormir, un poco?-  Rebecca se hace firme. Katherine suspira cerrando los ojos, pero las palabras que Rebecca dijo sobre Marlene hacen eco en su cabeza.  Una y otra vez se siente incómoda e insegura acerca de Marlene y sus motivos.
- ¡Rebecca!- Katherine susurró.
- ¿Qué es lo que pasa ahora Katherine?- Rebecca se da la vuelta y la agarra tirando de ella por el brazo.
-Te amo, yo sólo quiero que sepas que vamos a superar esto.- Le habla con la esperanza de que Rebecca entienda y  comprenda sus preguntas. Rebecca la besa en la frente.
– ¡Lo prometo!-

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