Una separación necesaria

Una separación necesaria

martes, 30 de agosto de 2016

CAPÍTULO 16

  

                                               -MAS DIFICULTADES-


Thomas y Biggi acompañan a Marlene en la decoración de las paredes, colocar muebles, ordenar cuadros y disponer los efectos personales en su nuevo hogar. Kim coloca platos y resto del menaje en los armaritos de la cocina. Trabajan con denodado interés en la casa organizando y colocando muebles.
- Nunca creí que tuvieras tantas cosas.- Thomas expresa con esfuerzo al cargar con una caja. 
- ¡Pero Thomas!- Le comenta Biggi. - Ella no se va a mover a una mansión.- Marlene se ríe con sorna, Thomas la mira con algo de escepticismo.     
- Podrías haberte quedado en el apartamento.- Expresa a su hija que está sacando algunas sábanas limpias envasadas y guardadas en una maleta.
- ¡Papá! Me ayudas con la cama.-  Él la sigue hasta el dormitorio. 
- ¿Dónde has tenido guardada esta cama?- Le pregunta acariciando con su mano por encima del cabecero. Marlene ahueca la sábana ajustable, agarra una esquina de la misma.
- En el almacén de mudanzas con el resto de mis cosas.- Le sonríe.               
- Recuerdo que eras aún una jovencita cuando me pediste que hiciera esto para ti, que lo querías para cuando te casaras.- Marlene se sienta en el colchón.
- Mamá pensó que estabas loco.- Ella sonríe metiendo la sábana en la esquina inferior.
- No se podía dormir en ella, tuve que dejarla en la tienda todo ese tiempo hasta que te casaste con Hagen y luego desapareció de repente.- Él recuerda el trabajo de artesanía que realizó con ese cabecero para Marlene.
- ¡Bueno! Ahora tengo todas las razones del mundo para usarla a pesar de que no esté casada.- Levanta la ceja.
- ¡Algún día!- Le responde alegremente. Terminaron de vestir la cama.
- ¿Cómo va el trabajo? No hemos tenido mucho tiempo para hablar.- El corazón de Marlene se acelera un poco.
- ¡Bueno! Esforzado, a veces.- Le comenta. Empieza a esponjar las almohadas de la cama.
- ¿Rebecca?- Pregunta Thomas con calma.      
- Ella está bien, sólo tenemos que trabajar un poco los bordes ásperos. No es  precisamente fácil. Está de mal humor con frecuencia y absorta en sí misma.- Thomas se cruza de brazos y niega con la cabeza.
- ¿Estás segura de que es el trabajo adecuado para ti? ¿O quieres castigarte de esta manera porque la amas y quieres que vuelva?- Marlene se acerca a Thomas lo agarra por sus brazos.
- Voy a ganar experiencia, y seguro que seré capaz de utilizarla en otros lugares. Sólo tengo que ser paciente y aprender los secretos del diseño.- Marlene le dice con una leve sonrisa.
- ¡Me preocupas! Toda la pelea y la agitación que te hizo salir la primera vez se cierne sobre ti.-  Marlene se aparta de él.
-Te olvidas que soy una Wolf.- Él sonríe reconfortado.
- Y el paquete Wolf es fuerte.- Él le responde con facilidad.– Ya  sabes que yo estoy aquí para lo que necesites.-  Le expresa con voz calmada y tranquilizadora. En ese momento Kim les grita desde el salón.
- ¡Hey! Ya han traído la pizza.- Regresan a la sala de estar para disfrutar de un tiempo en familia. 
Marlene pasa el resto del fin de semana guardando cosas y haciendo que el piso vaya teniendo su carácter. Lograda la confortabilidad de su nuevo lugar, se prepara la cama para que se ajuste a sí misma,  a la tranquilidad. La mente de Marlene pregunta de nuevo por el último beso que compartió con Rebecca y lo mucho que realmente desea ceder a esas tentaciones. Pero el engaño no es una opción. Esos sentimientos la inquietan y llenan de incertidumbre.

Rebecca llega a LCL temprano. Debe preparar la reunión que tendrá para organizar todo sobre la muestra de Riga. Está sorprendida  y decepcionada de no haber oído una palabra de Katherine. Los numerosos mensajes de texto que envió el fin de semana, no los ha respondido. Algo le bulle por dentro. Los recuerdos de los besos de Marlene parecen aliviar su conciencia encolerizada, y se relaja con la imagen del beso tan apasionado que se dieron en elapartamento de ella. Se deslizan en el fondo de su mente como el agua fluye por el arroyo cercano a Kronningburg. Se toca los labios con sus dedos, los  acaricia como si fueran los de Marlene.
- ¡Buenos días Rebecca!- La voz familiar, relajante y sin embargo encantadora de Marlene le saluda desde el otro lado del balcón. Rebecca baja su mano y la esconde en un gesto tímido como queriendo ocultar algo.
- ¡Buenos días Marlene!- Le responde con una mirada de sorpresa.
– ¿La reunión es a las nueve?- Ella le pregunta. Rebecca asiente mientras Marlene entra en su oficina y cierra la puerta. Abre su cuaderno de dibujo y estudia los borradores de la futura colección de invierno que ha estado trabajando en su tiempo libre. Levanta la vista y contempla a Marlene a traés de la ventana. Estudia su figura y comienza febrilmente a dibujar su rostro.
- ¡Rebecca!- Escucha una voz sombría  a su espalda, se da la vuelta para ver a Katherine de pie con su cartera en una mano y la chaqueta colgada de su brazo.  
- ¡Katherine! – Exclama, cierra el bloc de dibujo y con una sonrisa la saluda y le  ayuda con sus cosas.
- Sé que me has llamado y enviado mensajes ¡Lo siento! He tenido muchas cosas en mi cabeza.- La mirada de Katherine es de aprehensión que despierta cierta curiosidad de Rebecca.
- ¿Cuando has llegado?- Pregunta algo nerviosa. Ella se encoge levemente de hombros.
- A medianoche. Ha sido una semana de ausencia y  debería ponerme a trabajar.- Recoge su cartera. Rebecca la agarra con fuerza de la mano.
- ¡No nos hemos visto en una semana! y… ¿Ésta es tu bienvenida cuando me ves?- Le pregunta en un tono caliente.
- ¡Por favor!  ¡No Rebecca! Éste no es el lugar para discutir nuestros problemas, además estoy preocupada, seguro que Tanja tiene mucho trabajo esperando para mí.-  Rebecca se aparta de ella.             
-Tenemos una reunión a las nueve en la sala de conferencias para revisar el desfile de moda.- Su voz suena seca e insensible. Katherine  no dice nada mientras se dirige a su mesa. Rebecca coge el cuaderno de dibujo,  lo tira sobre la mesa inflada de ira. Marlene está mirando a través de la ventana de su oficina y parece que hay cierto enfado en Rebecca, ella sale del despacho y se acerca.  
- ¿Es que Katherine?- Ella le pregunta mirando por encima hacia ella.
- ¡Sí!- La respuesta de Rebecca es breve, seca y concreta. 
- ¿Está todo bien? Pareces triste ¿Sucedió algo?- Las palabras de Marlene cavan en lo profundo en Rebecca.
- ¿Por qué todas esas preguntas Marlene?- Su estado de ánimo comienza a agriarse.
- ¡Lo siento! No quería molestar.- Le responde airada y la deja sola, regresando  a su oficina. 
Poco después Tanja aparece por el area de diseño camino de la sala de conferencias. Todos la siguen para asistir a la reunión. Hay una mesa con un servicio de desayuno compuesto por café,zumos y bollos a modo de tentempié.
- ¡Buenos días a todos!- Elisabeth comienza la reunión
- Como es del conocimiento general, Riga está a la vista, es el acontecimiento más importante para mostrar la linea de vanguardia de LCL, la colección de otoño está lista y ya he visto la línea adolescente.- Sonríe y da un sorbo a la taza de café. - Katherine bienvenida de nuevo, espero que todo esté bien en casa y que su espalda esté lista para trabajar en la siguiente gran aventura.- Katherine acepta el cumplido. 
- ¡Sí! ¡Gracias!  Estoy preparada para empezar a trabajar en mi colección de invierno. Tendré algunos borradores para el final de la semana próxima.- Tanja la mira con una sonrisa firme pero agradable.
- ¡Rebecca! Estoy impresionada por tu colección,  tengo que decir que  estoy muy satisfecha por ambas sesiones de fotos.- Rebecca trata de sonreír y controlar la rabia interior y sus pensamientos.
- ¡Sí! ¡Muchas gracias! Tuve que cavilar un montón, pensar a donde quería ir con la colección de otoño. Tengo ya algunos proyectos e ideas a punto para mi próxima colección.- Expone lánguidamente. 
- Marlene como Director de Arte tendrá que pensar mucho para llenar unos zapatos grandes.-  Elisabeth sonríe haciendo que Marlene se sienta a gusto.  
- ¡Gracias Elisabeth!- Marlene contesta con cortesía.  
- Tu trabajo de arte sobre el telón de fondo es elegante, Rebecca ha compartido conmigo lo bien que ambas habéis trabado juntas y el ojo creativo que atesoras para el diseño. Mantener ese buen ambiente de trabajo.- Les dice apuntándolas con el dedo índice. Katherine larga una mirada a Marlene con el rabillo del ojo. Está pensando en ella y Rebecca trabajando juntas y en estrecho contacto. Tanja abre su agenda, mira hacia abajo a las páginas mientras las hojea.
- Marlene comenzará a trabajar en el presupuesto para los diseñadores de moda esta semana con Abby Wilkes. Rebecca trabajará con Katherine y las costureras en los próximos días para preparar y despachar nuestras colecciones para Riga. Rebecca reúnete con tu equipo de diseño hoy. Las horas extraordinarias ha sido aprobadas, hay que empezar cuanto antes, vamos a ser los más rápidos, recordar que queremos estar a la cabeza.- Cierra su agenda. 
– ¡Sebastián! Tu turno.- Elisabeth hace un gesto hacia él.
- ¡Sí! Berlín se ha hecho realidad y el papeleo está firmado.- Él pone el maletín sobre la mesa y lo abre sacando un sobre cerrado que entrega a Elisabeth.
- ¡Bueno! Ya te conozco. Tú y Tanja os  lo habéis trabajado, y muy duro, para hacer que esto sea una realidad.- Elisabeth prosigue con el evento. 
- Vamos a ver qué tan bien funcionan nuestras tiendas y boutiques en toda Alemania. Berlín será la piedra angular para medir nuestro éxito en el futuro.-  Rebecca pide la palabra para hablar.
- Me han dicho que será una pequeña tienda de diseño en Berlín. Tanja me ha pedido que hiciera una lista de diseñadores y la tengo aquí.-  Le pasa  el papel a Tanja y ella a Elisabeth. Rápidamente lo examina y luego se lo devuelve a Tanja.
- Berlín nos dará una idea de si somos capaces de aprovechar el mercado dentro de nuestro propio país, algo que hemos obviado desde que empezamos esta aventura. Tanja ha gestionado el negocio con inteligencia y con chispa. Sospecho Rebecca que tendrás que viajar a Berlín en un futuro próximo,  quiero que estés en el equipo de entrevistas, ya que  conoces a estos diseñadores.- Hace una pausa en su discurso para tomar un sorbo de café. Respira para añadir.
- ¡Marlene! Quiero realizar algunos cambios en la entrada frontal, es el momento de mostrar algo más que los vestidos de noche. Me traes alguna idea una vez terminado el presupuesto. Katherine tengo que reunirme con usted y Rebecca por el tema de Riga.- Katherine recoge su libreta y en silencio sale. La mirada de Rebecca es de decepción hacia ella. Elisabeth levanta la sesión con todo el mundo regresando a sus puestos de trabajo. Marlene abre la puerta de su oficina, coloca su cuaderno debajo del tablero cuando se da cuenta de la hoja que está apoyada en la pantalla del ordenador, lo coge y sonríe acordándose de Abby,  ha de  trabajar con un presupuesto, algo desconocido para ella. Marlene se sienta y comienza a leerlo.
- ¡Hmmm.- Ella gimotea en voz alta. - Nunca he hecho una propuesta de presupuesto.- Rápidamente se sienta con ojos maravillados en dirección a la ventana desde donde puede ver a Rebecca a través de las rendijas de la persiana . La mira entre incómoda y tensa,  puede verla jugando con su lápiz de dibujo, como si estuviera esperando la llegada de Katherine. De repente se siente extraña y culpable por pensar en ella. Se levanta y cierra las persianas.

Katherine se acerca a Rebecca en actitud un tanto insegura.
- ¡Rebecca!- Ella le dirige una mirada de incertidumbre, tiene nublada su mente de cómo manejar la situación.
- Me alegro de tu regreso y supongo que las cosas están bien en casa.- Rebecca le expone en un tono extraño.
– Lo están, al menos por ahora está todo tranquilo. Son buenas personas. Espero que mi madre tenga una buena recuperación. Tendré que hacer viajes a Berlín con más frecuencia que antes.-  Rebecca asiente con gestos de su cabeza.
- ¿Podemos hablar?- Katherine pregunta con timidez. Rebecca mira alrededor en la sala le dice a Katherine que la siga al almacén.
- Lo siento por la forma en que te traté por teléfono.- Ella se confiesa extendiendo la mano a la cara de Rebecca. Ella la aparta y la mira sin decir nada. Katherine se acerca a ella. - Simplemente no lo entiendes, yo vengo de una familia católica muy estricta que no tolera la homosexualidad, confía en mí por favor, cuando te digo que tengo esta lucha.- Rebecca se cruza de brazos y baja la cabeza con incredulidad.
- ¿Qué hubiera pasado si me presento? ¿Qué Katherine? ¿Cómo se lo explicarías a tu familia?- Rebecca se siente herida y en desesperación hacia ella.
- No puedo responder, no estoy segura de cómo lo hubiera manejado, por favor Rebecca. Sé que debería haber sido honesta, yo sólo no sabía cómo decírtelo.-  Se echa a llorar.
- ¡Basta! Deja de llorar, eso no cambia nada. Me enoja saber que tu familia no sabe nada de mí y los míos lo saben todo sobre ti.- Rebecca grita y deja el almacén dando un portazo. Katherine se sienta en el suelo,  llora y se limpia las lágrimas con la manga de su camisa. No está en condiciones de volver al trabajo en este momento. 
Marlene entra en el almacén un instante después con la tarjeta de clip en la mano. Está ideando como decorar el hall de LCL y quiere tomar algunas decisiones sobre las pantallas delanteras. Entra buscando accesorios que apoyen su creatividad y poder utilizar para exponer algunas buenas imágenes que mostrar a Tanja.
- ¡Oh! Katherine, ¡Lo siento! No te he visto.- Marlene habla con sorpresa,  casi tropieza con ella. Katherine se queda callada.
- ¿Katherine?- Marlene se inclina hacia ella.  - ¿Te ha pasado algo?- Katherine se da la vuelta y le da la espalda.
- Rebecca está enfadada conmigo, supongo que no debería sorprenderme,  debe tratarse de ti.- Ella responde vacilante. Marlene se pone de pie.
- No sé de lo que estás hablando.- Le responde dejando abierta la amargura de Katherine hacia ella.
- ¿Por qué no me dices qué ha pasado entre vosotras dos?-  Le pregunta a Marlene con severidad.
- No me corresponde decirlo, pregunta a Rebecca.- Katherine suspira antes de interrogarla más.
- ¿Por qué estás aquí? ¿Pensaste que Rebecca volvería contigo?- Marlene le responde.
- No creo que estés pensando claramente Katherine. Es obvio tu malestar en este momento.- Katherine aprieta los dientes.
- Yo creo que estás aquí porque quieres recuperar a Rebecca y no te detendrás ante nada hasta que lo consigas.  ¡Nos estás rompiendo!-  Consigue rehacerse apoyada en el lateral de la estantería y se pone de pié. El rostro de Katherine es de color pálido y su voz tiembla mientras intenta hablar con ella.  - ¿Por qué no nos dejas en paz?- Marlene hace una mueca.
- Rebecca toma sus propias decisiones Katherine, no yo. ¿Has hablado con ella sobre nuestro pasado?- Ella la mira con desprecio.
- Sé demasiado de tu pasado, ella me lo dijo, ella me mintió todo el tiempo acerca de ti. Sólo cuando se vio forzada me lo contó.- La voz de Katherine está llena de resentimiento.
-Tenemos una historia, no siempre fue buena. Yo tomé la decisión de dejarla. Rebecca estaba fuera de control. Es terca y testaruda, a veces no es muy fácil razonar con ella.- Katherine frunce el ceño.
- ¡Bueno! Yo no parecía tener esos problemas con ella,  es amable y dedicada,  alaba mi trabajo, somos un equipo y estamos bien juntas y yo la amo.-  Marlene agarra el pomo de la puerta.
- Estoy feliz por ti Katherine eso es todo lo que tengo que decir. Tenemos que trabajar juntas y no voy a permitir que cualquier fricción interfiera. Me importa mucho  Rebecca y esa es la única cosa que no me puedo quitar de…- El tono de Marlene es duro está a  punto de abrir la puerta cuando Katherine la agarra por la manga. - ¡Aléjate de Rebecca!- Le ordena. Marlene mira la mano que todavía la coge de la manga, se la retira dejando a Katherine en la duda y la ansiedad. Sale del almacén y se dirige  a la mesa de Rebecca, pero ella no está allí. Un golpecito en el hombro desde atrás la sobresalta se gira y allí está Rebecca de pie.
-Te veo molesta.- Comenta Rebecca. Marlene piensa antes de hablar.
-Tu novia está en el almacén harta de llorar, me ha encendido y tengo que decir que su estado de ánimo es crudo. Cree que estoy detrás de ti.- El tono de Marlene es rencoroso.
- ¡Lo siento!- Se disculpa.
- Lo siento no es suficiente Rebecca, supongo que tendrás que decirle la verdad.- Ella habla en voz baja mientras mira alrededor de la sala para los ojos y oídos indiscretos. Rebecca frunce el ceño.
- ¿Qué estás diciendo?- Marlene mira a Rebecca con incredulidad.
- Esos besos que hemos compartido ¡Hace que suene! Deberías decirle cómo te las has arreglado para darme un beso en más de una ocasión.- Rebecca se sonroja,  gira la cabeza hacia atrás al almacén. Marlene la agarra del hombro para recuperar su atención.
- Miedo me da que venga y nos vea en estrecho contacto.- Y se aleja de Rebecca. 
- ¡Espera! ¿Qué te hace pensar que me gustaría decirle que… ¿Estás loca? Yo no puedo hacer eso.-  Se miran la una a la otra
- Creo que… no permitas que me empuje a una esquina porque no estés segura de tus sentimientos por ella, porque yo si lo estoy.- Marlene se lo dice con perfecta claridad.
- Mantente lejos de ella Marlene.- Rebecca exige cuando comienza a frotar sus sienes, el dolor está corriendo por su cabeza.
-Tengo una reunión con Abby, ¡Si me disculpas!- Marlene se aleja dejando a Rebecca con dudas y temores.
- Marlene espera un minuto.- Ella se para y se acerca de nuevo.  
- No puedo jugar a este juego Rebecca. Piensa, que porque le alabas por su trabajo y talento y que hagas un gran equipo con ella, significa que no tendrá los mismos problemas que tuvimos tu y yo. Ella necesita una revisión de la realidad, me pidió que te deje en paz y que me mantenga alejada. ¿Es eso lo que quieres?- Rebecca entiende la dureza de los comentarios fríos de Marlene.
- ¡Uhhh! ¡No... yo! Tenemos que trabajar juntas.- Ella tropieza con sus propias palabras, Marlene le dirige una dura mirada y se va.

2 comentarios:

  1. Verbotene liebe es una excelente serie y la pareja de marlene y rebecca si que dejo con saber mas de su relación y en el modo en que marlene se fue y ahora al volver se merece que ellas terminen juntas

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    1. Quedan muchas cosas que resolver, incógnitas por desvelar.

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